Tener un objetivo


Nadar.

Me puse un objetivo: correr en alguna de competencias de Aguas Abiertas que se van a hacer en este verano. Todavía no se cuántos metros voy a correr, pero cuando le cuento a la gente cercana que estoy entrenando para esto, en mis adentros pienso algo como: “Oye Tere, eres una persona con propósitos”.

Y es algo nuevo sentirme del otro lado. Ser esa persona que llega al club con la bici, que se cruza con los chicos que van siempre y me saludan, ser la alumna que siempre tiene alguna ironía con la cual hacerle reír al profesor, encontrar un ratito después de ducharme, para tomar unos mates con la gente del club. Encontrarme a mi misma teniendo una alimentación acorde al ritmo de vida que estoy empezando a tener. Estar en el agua y escuchar a mi profesor alentándome y diciéndome lo tanto que estoy progresando.

Estar en ese club es como estar en mi casa.

Hay algo que siempre admiré de esas personas que un día decidieron cambiar el rumbo de sus vidas. Proponerse recorrer en bicicleta de Ushuaia a La Quiaca. Correr una maratón. O ir caminando a Luján.

Y cada vez mas siento que tengo algo de ellas en mí. Y es fuerte, porque nunca creí que podía ser como esas personas. Que un día se levantan y deciden aceptar la vida como un camino y seguir adelante con un simple objetivo.

Las letras y las fotos según Tere


Kodak Brownie EKfilmXX #8p

Me encantaría tener la certeza de que esta entrada va a tener un sentido para el que la lea. Pero hay dos cosas que voy a comentar antes de que la empiece:

Me gusta mucho escribir. Y en estos días, expresarme, pasó a ser parte de una necesidad mas que básica. Así que si me ven hablando mucho, discúlpenme, no pude usar uso y abuso de mi cuaderno y birome.

Dicen que la tarea del fotógrafo es muy simple. Es sacarse fotos de encima.

Para el que escribe (o la, como yo) sería lo mismo, pero con palabras.

El que toma fotos se nutre constantemente de palabras y el escritor por el contrario, de imágenes para poder crear mejor su obra.

Por si colgaste, hace unos meses empecé esta idea de proyecto junto a mi pequeña Nikonanalógicafamiliar con la idea de retratar mi vida día a día.

Terminé el rollo finalmente.

Como primer experiencia podría decir que fue algo muy lindo, fue una forma de conectarme con el presente y con los procesos mas que nada. Hoy vivimos tan acelerados por llegar, que nos olvidamos de que hay un camino en el medio. La vida es el camino dirían por ahí.

Sensaciones, efimeridades (momentos efímeros) cosas que me fueron llamando la atención. Tomar esa cámara y disparar el flash para mí fue como una forma de estar en un viaje constante. De ser turista de mi propia vida. De volver a conectarme conmigo, de redescubrirme en los negativos, como escribí por ahí.

Mi cuaderno que acompañó esos retratos también dió su fin.

Mañana me tocará llevar a rebelar esas fotos y cuando las vaya a buscar será una puerta que voy a cerrar, para que se abran otras.

No se con certeza a dondé me llevarán estás palabras que saqué de mi mente a través de la cámara. Ni porqué estoy escribiendo en esta madrugada cuando debería estar durmiendo.

Pero todo tiene un sentido también dicen, y que hay que confiar a pesar de la incertidumbre.

Por eso creo que todo, en algún punto, se resolverá.

Fluir-Obstruirse


Fluir.

Diría que fluir sería como estar moviéndome dentro de una constante de energía abundante que no tiene fin. Imaginemos una cascada como esa constante de energía, por ejemplo.

Obstruirse, o chocar.

Sería como la fuerza contraria a lo que fluye, como que resta. Una energía que impide que la energía fluya. Como cuando ponemos dos pilas al revés y no hay forma de que hagan contacto, se repelen.

Hace unos días me di cuenta que no con todas las personas puedo fluir (fluir, ser yo misma) hay personas con las que choco, es decir, con las que tengo que dejar de ser yo misma para poder fluir. Medio contradictorio, pero es así. Será por ideas, formas de ser, o estilo de vida. Es como si toda mi buena energía, se achicara por un momento  y no me permitiera avanzar.

Está bien, me entusiasmo con la palabra energía, pero es así. La energía tiene que estar en constante movimiento para poder estar conectada con el mundo y conmigo misma. Sino… ¿qué diría Wayne Dyer en su gran video que recomiendo sobre el porqué de nuestra infelicidad?. Si tienen un re tiempo se los recomiendo, lo dice muy claro y te deja pensando muchísimo.

¿Y a qué trato de llegar?

A que siempre va a pasar eso, siempre voy a encontrar en el camino personas, que me impidan conectarme con lo que soy, pero es bueno saberlo de antemano y buscar la forma de que ese obstáculo no me modifique en mi vida cotidiana.

Ver el obstáculo con otra perspectiva, correrme de lugar para que no me afecte, ver qué es lo que no me deja seguir, y listo, cero drama. Volver a mí y avanzar.

Las cosas al final si tienen un sentido, como esta entrada, que empezó planteando algo y con el transcurso de las palabras y signos de puntuación (que permitieron que fluyan las oraciones) dejaron esta simple conclusión.

Fluir, que fluya, encauzar, dejar ser. 

Necesito de un Rio Babel.

Disfrutar(me) hoy


Hoy me di cuenta que es importante disfrutar y cuidar lo que uno tiene en el presente, porque las cosas cambian, y no se puede volver hacia atrás para volver a disfrutar lo que pasó. Hay que vivir el presente.

Y empiezo así…

Me robaron la bici.

La verdad es que me la venía venir. Nunca confié mucho en dejarla atada en la avenida frente al laburo, y a pesar de que muchos me lo habían advertido, quise yo misma correr el riesgo. Nunca sentí una gran conexión con esa bicicleta, la vi siempre como una compañera. Me despreocupé cuando me la compré. Pagué mucho por una bici que después me di cuenta que podría haber pagado por mucho menos, tardaron mucho en hacérmela y además me vino con algunas fallas que mas tarde tuve que arreglar. Todos me decían que era re linda y no se, para mí era una bicicleta y ya.

Tampoco pude sacarme de encima todos esos pensamientos negativos que tenía hacia ella y creo que por eso la perdí.

Y no es la primera vez que me pasa. 

Y termino así…

Hoy también me vuelvo a dar cuenta que no soy la mejor persona para cuidar las cosas. Tengo infinidad de historias sobre ropa, objetos, relaciones de las cuales nunca supe como conservar, que se fueron desgastando, rompiendo, y finalmente, dejaron de formar parte de mi vida.

Ahora siento un poco de pena por ella, la extraño un poco.

Si es verdad que entonces las cosas cambian, sean para mejor o para peor, es importante aprender a darle valor a todo lo que se me presenta y cuidarlo, como a una amistad, a la familia, un vestido y creo que principalmente aprender a cuidar de mi misma.

Disfrutar de mí en el ahora, con lo que se me presenta y cuidar de ello también, porque si lo logro, en el mañana (que va a ser mucho mejor, como diría Spinetta) voy a poder disfrutar todo muchísimo mas.