Ser libre implica ser uno mismo


Ayer trabajé en el hostel, y como cada sábado siempre hay algún pasajero que viaja solo y necesita charlar para sentirse acompañado.

Y ahí conocí a una francesa de unos treintaylargos años, amante de los cafés, que venía a Buenos Aires como turista. Hablaba un inglés muy claro y se mostraba a gusto con su forma de ser. No se si tuvimos las grandes charlas de la vida pero me enseño varias cosas:

-Que el modelo de sociedad que se propone hoy en día (lleno de comodidades, de dependencia hacia el sistema, de velocidad, de superficialidad) nos hace ser menos libres.
Y ser libre implica muchas cosas. Implica vivir en constante con el presente y disfrutar cada momento. Implica también hacerse cargo de uno mismo, y hacerse cargo de uno mismo, implica tener la capacidad para decidir. Y decidir, implica hacerse cargo de la elección que se haya hecho. Implica no cargar con la mochila de deberes y modelos todo el tiempo. Implica estar conectado con las emociones. Implica vivir el día a día.

Y me pregunto ¿Por qué temer a la libertad?

-Que no toda la gente de Europa es tan cálida y abierta como yo pensaba. Que no muchos viajan solos por el mundo, y los que viajan son los que pueden comprender a las personas desde otro punto de vista. Porque quizás para eso se viaja, para descubrirse a uno mismo, para conocer nuevas culturas, para conocer nuevas personas.

Creo que voy a tener en cuenta la idea de vivir el día a día y ser yo misma, aunque eso no me lo enseñó, pero es simple. Es no tratar de entrar en ningún estereotipo.