Las letras y las fotos según Tere


Kodak Brownie EKfilmXX #8p

Me encantaría tener la certeza de que esta entrada va a tener un sentido para el que la lea. Pero hay dos cosas que voy a comentar antes de que la empiece:

Me gusta mucho escribir. Y en estos días, expresarme, pasó a ser parte de una necesidad mas que básica. Así que si me ven hablando mucho, discúlpenme, no pude usar uso y abuso de mi cuaderno y birome.

Dicen que la tarea del fotógrafo es muy simple. Es sacarse fotos de encima.

Para el que escribe (o la, como yo) sería lo mismo, pero con palabras.

El que toma fotos se nutre constantemente de palabras y el escritor por el contrario, de imágenes para poder crear mejor su obra.

Por si colgaste, hace unos meses empecé esta idea de proyecto junto a mi pequeña Nikonanalógicafamiliar con la idea de retratar mi vida día a día.

Terminé el rollo finalmente.

Como primer experiencia podría decir que fue algo muy lindo, fue una forma de conectarme con el presente y con los procesos mas que nada. Hoy vivimos tan acelerados por llegar, que nos olvidamos de que hay un camino en el medio. La vida es el camino dirían por ahí.

Sensaciones, efimeridades (momentos efímeros) cosas que me fueron llamando la atención. Tomar esa cámara y disparar el flash para mí fue como una forma de estar en un viaje constante. De ser turista de mi propia vida. De volver a conectarme conmigo, de redescubrirme en los negativos, como escribí por ahí.

Mi cuaderno que acompañó esos retratos también dió su fin.

Mañana me tocará llevar a rebelar esas fotos y cuando las vaya a buscar será una puerta que voy a cerrar, para que se abran otras.

No se con certeza a dondé me llevarán estás palabras que saqué de mi mente a través de la cámara. Ni porqué estoy escribiendo en esta madrugada cuando debería estar durmiendo.

Pero todo tiene un sentido también dicen, y que hay que confiar a pesar de la incertidumbre.

Por eso creo que todo, en algún punto, se resolverá.

La vida según Tere en 36 fotos…


“¿El autodescubrimiento a través de una cámara? Temo mirar por miedo a descubrir lo llano que mi Ser es. Sin embargo persistiré… porque la cámara tiene su ojo sobre el mundo exterior. La cámara dirigirá mi constante introspección devuelta al mundo…”  Minor White 

Imagen


La cosa es así. Me iba a ir de viaje a Rosario, y quería llevar cámara de fotos, y como es medio difícil que mi vieja me preste la cámara digital, le pedí la cámara analógica, para sacar fotos allá. Pero por esas cosas al final no me pude ir de viaje, pero la cámara quedó en mis manos.

Pensando y pensando se me ocurrió la idea de hacer una especie de crónica sobre lo que vaya llamando la atención a lo largo de mis días en este planeta tierra. Escribir un ensayo sobre lo que vaya captando, y una vez revelado el rollo, armar un diario con las fotos sobre lo retratado.

La cámara de rollo tiene esa cosa de especial. Primero, porque es raro ver una en las manos de las personas, entre tantas digitales. Y segundo, tiene esa cosa de especial, porque son 36 fotos que se pueden sacar, te da un límite que te hace valorar mucho el presente, porque no podés sacarle foto a cualquier cosa. Ahí radica la magia.

Y por esas cosas de la vida, me encontré con esta frase que explica lo que es la fotografía para este fotógrafo.

No tengo idea de lo que es manejar una cámara de fotos. Es por eso que me llama la atención realizar este proyecto, experimentar algo nuevo. Sería algo como encontrar el equilibrio entre las imágenes y las palabras. Me pasa que escribo con mucha constancia y siempre le digo a un amigo que el el escritor se nutre de imágenes  para escribir, y el fotógrafo todo lo contrario, usa palabras.

Es raro pasar de un lado al otro. Porque es un juego de desacostumbramiento. Como si de repente me dijeran, ahora no uses mas tu mano derecha, empezá a usar la izquierda, y automáticamente me sale usar la derecha, y una vez que me acostumbre a usar la izquierda voy a volver con la derecha. Es un poco la vida misma.

De eso se trata. De la vida misma.