Escribir, mi café después del almuerzo


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Leo el blog de Jime y me leo a mi misma escribiendo sus crónicas.

Jime, una persona común y corriente que se animó a recorrer la Argentina en bicicleta.

Tere otra persona común y corriente que se animó a vivir su sueño; conocer Europa, encontrar el amor y el intentar establecerse en una ciudad totalmente distinta a la del país que dejó en Marzo, Argentina.

Supongo que tengo algo importante para decir, o quizás no. Jime escribe porque sí, y creo que yo también. Supongo que es una necesidad nata de algunas personas. Nuestro café necesario para seguir avanzando hacia algún lado.

Supongo que también me aburrí de escribir reflexiones extremadamente depresivas en mi cuaderno diario. Y creérmela de Alfonsina Storni por ser sensible y no tener un motivo mas en la vida que escribir.

Mi vida aquí en Suiza significa hacerme cargo de mis sueños y wow, me lo recuerdo a diario. Porque aquí la vida es un aprendizaje constante. Adaptarme a una cultura, inevitablemente aprender un idioma nuevo y por sobre todo no dejar de ser yo misma frente a las nuevas circunstancias (dificilísimo che).

Papá me recuerda que no son las circunstancias las que condicionan al hombre sino es como el hombre actúa frente a las circunstancias.

En definitiva Tere va a seguir siendo Tere, y Jime, va a seguir siendo Jime en China o en cualquier parte del mundo. Y sus vidas dependerán de como actúen frente a lo nuevo que les suceda.

Crónicas Zurichanas


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Zurich vino con preguntas. Y yo con las respuestas.

Arribé al primer mundo como la Señorita Fine en la casa del señor Sheffield, por la puerta. Con su torpeza y su ingenuidad la nana Fine logró despertar el amor a los televidentes y así también al de toda la familia Sheffield. Ella es un ser adorable y nadie puede contra eso. Así me siento a veces, Sapo de otro pozo.

No se si me gusta ser turista. Creo que me veo demasiado crítica para opinar sobre la cultura de un país sin que me llamen. Me agarra culpa ser poeta por estos pagos. Ay suizos, no se si tildarlos de consumistas de ecologistas o de aburridos.

La realidad es que las realmente las vacas aquí crecen felices. El queso no viene con stress porteño y la gente es conciente del impacto del medio ambiente, porque sino tienen que pagar por ejemplo, si tiran mas basura de lo que se permite. Las familias en sus casas tienen sus huertas, en terrenos cercanos, los niños se ven contentos (creo que de toda mi estadía vi una sola vez a un niño llorar). Lo tienen todo.

Aire puro, comida italiana, flores everywhere en las calles y colinas, que hacen de esta ciudad, un lugar soñado.
Ay ay ay ¿Qué le deparará a esta escritora porteña en Suiza?

No son las palabras


 

No son las palabras. Quizás debería empezar por ahí.

Es la piedra en el camino que al admirarla no me deja ver el horizonte.

Mi familia es como la piedra que está como obstáculo entre mis sueños y yo.

Y hace varios años que vengo quejándome de la piedra.

Esa piedra me hace débil y muestra mis esfuerzos erróneos por levantarla y correrla del camino.

La piedra está y va a estar siempre.

Eso no lo puedo cambiar.

Mi vida se hace mas simple si veo mas allá de esa piedra.

Por que en definitiva de esa piedra me impulsaré para fluir en las nuevas corrientes que la vida me prepare.

En esas corrientes yo me dejaré llevar.

Y la piedra entonces se hace un aprendizaje.

Para parar y así estar mas lista para seguir adelante.

No son las piedras.

Quizás sean las palabras que están atravesando este ensayo.

 

Suiza y mi ansiedad.


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Me voy a vivir a Suiza. 

Me escucho a mi misma y todavía, a pocas semanas de irme me cuesta creerlo. En definitiva, irme a vivir a otro país es algo que siempre quise hacer, y sí Tere lo estás logrando! Pero la ansiedad a veces es un factor que en este momento me está costando controlar.

Pocas horas de sueño, muchas horas de sueño. Cansancio, ganas de hacer de todo. Antojos de dulce, ganas de volver a las frutas y a los vegetales. Ganas de tomar café para relajarme, momentos donde el café me acelera. Amo la ciudad, odio la ciudad.

Me recomendaron que me deje de comer las uñas, que me tome un te de manzanilla y que medite.

No pude.

Es una dualidad esto de mudarse otro lado. Porque si bien se que allá voy a estar mas tranquila, todo cambio implica siempre un movimiento.

Ocupo mi tiempo en el trabajo, en armar la valija, en aprender un poco de italiano (porque el es italiano) y algo de alemán. También hago cuadernos para vender y así tener nuevos ingresos, me despido de amigos y preparo mi curriculum para el gran continente. Aunque por momentos, haciendo tantas cosas creo que igual la ansiedad no se va tan fácilmente.

A veces pienso que el amor da calma. Pero es difícil cuando vas a acurrucarte en la cama con tu madre para sentir algo de afecto y se enoja porque la despertaste y no pudo seguir durmiendo. Extraño a Pocho, el gato que cuidaba. Se acurrucaba entre mis piernas mientras dormía y me daba un poco de calor.

Con él va a ser todo distinto. Y eso quiero. Algo distinto. Algo que le de sentido a esta vida que en Buenos Aires ya no quiero vivir.

Despertarme con alguien, con alguien que me de calor humano, que me haga sentir bien, que me de amor ilimitado, que me quiera y me acepte como soy. Porque el me quiere así. Y yo así a él.

Me voy a vivir a Suiza por que el vive allá y porque con el quiero estar.

Me voy a vivir a Suiza, es todo. Nada más.

Sobre mi relación con el arte


Presté un libro hace un tiempo y en un momento determinado decidí pedirle al universo que me lo traiga de vuelta. El universo hizo su parte y ahora esta nuevamente en mis manos.

Ese libro es El Camino del Artista.

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La historia de cómo llegó ese libro a mis manos tiene su parte anecdótica de la cual contaré en otra entrada.

Vuelvo a revisar las páginas que me llevaron intensamente a cuestionarme estructuras, a atravesar mis limitaciones con la constancia de un pesado trabajo interior que hoy se vuelve una herramienta muy poderosa.

Vieron que siempre hay un libro o una película que podemos ver miles de veces y siempre le encontramos algo nuevo?

Releo de nuevo estas páginas y encuentro un significado mas concreto del libro. Como si me estuviera esculpiendo y empezando a ver la figura de mi ser a través de él.
Creo que de eso se trata un poco el arte no?

Las preguntas llegan solas.  Las respuestas también.

Bon Voyage


¿Quién dice que es fácil?

Ah la música. Si pongo un tema bajón para esta entrada, va a salir mi parte melancólica y voy a hablar de mi viaje como algo triste en donde diré que me va a costar desprenderme de Buenos Aires y seguro me pondré algo  extremista y buaaa me saldrá alguna lágrimona.

Que difícil se hace sintonizar con el radar de uno en esta sociedad a veces.

La tele que nos invade y no nos deja concentrarnos en los pocos minutos que uno tiene para uno. Y el noticiero ni te cuento, uno improvistamente tiene que ir al médico y ahí está, provocándonos con su mala onda. Está también telefonito -taca que taca te- con el watsapp, los sms, feisbuck, que tul? También puede ser un antojo, los caprichos, la falta de concentración. La mente todavía que sigue jugándole al ping pong contra la puteada innecesaria que se mando el jefe el otro día en el trabajo.

Café, recuerdo. Los cafés me sincronizan. Me ponen en órbita.

Eso era entonces.

Debo ir por un café.

What defines you?


 

Today I woke up and I realized I had a dream in the last hour. An owl tryed to attact me and so I used my quilt to protect me. Yeap, not kidding. That’s how my morning started.

Problems come to me.

I like writing, I don’t know why. I think I can put all my crazynest in some beautiful lines and feel more free about who I am.

What defines you? I heard today.

And I’m trying to find the answer.

I went all my life to therapists (psycological) and I never could find a definition of how I was, or  how I am.

Sometimes is really hard to find yourself in big cities, as Buenos Aires, the one I live.

We came here in this life to find something we don’t know. And that’s confuse me a little.

Cause I’m all the time doubting if I am in the right way or not.

Art.

When I write everything in my mind gets in order. Also when I sing. I really can say I am in the right way.

He says I’m a person who has a big heart. And maybe that could be my definition.

So, is really important what the others think about ourselves? Or is more important how we think about us.

I’m all the time thinking about how lucky I am to find you. Because maybe, you also define me a little bit of me.

 

 

Una novela


Encontré la frase que va justo para la primer hoja del compilado de historias que estoy escribiendo.

Eso me hace sentir escritora y es algo raro para mí.

Siento en las letras una forma de cultivarme interiormente.

Y pienso un poco en Cortázar y en su Rayuela.

El tipo escribía pensando también en el lector.

Y así estoy yo.

Viviendo quizás la historia que alguien pensó para mí.

Estoy mas grande


Y volvimos.

Volvimos a tener esas conversaciones interminables de media noche. A pasear como dos extraños por la ciudad. A sentirnos en Rayuela por unas hojas.

Pero, estamos mas grandes.

O yo estoy mas grande.

Ya no soy la adolescente poética que te idealizaba, como lo hacía hace años, antes.

Ya estoy mas real, con mas chispa, mas viva, mas yo.

No se.

Creo que a veces escribo para poder recordar.