No son las palabras


 

No son las palabras. Quizás debería empezar por ahí.

Es la piedra en el camino que al admirarla no me deja ver el horizonte.

Mi familia es como la piedra que está como obstáculo entre mis sueños y yo.

Y hace varios años que vengo quejándome de la piedra.

Esa piedra me hace débil y muestra mis esfuerzos erróneos por levantarla y correrla del camino.

La piedra está y va a estar siempre.

Eso no lo puedo cambiar.

Mi vida se hace mas simple si veo mas allá de esa piedra.

Por que en definitiva de esa piedra me impulsaré para fluir en las nuevas corrientes que la vida me prepare.

En esas corrientes yo me dejaré llevar.

Y la piedra entonces se hace un aprendizaje.

Para parar y así estar mas lista para seguir adelante.

No son las piedras.

Quizás sean las palabras que están atravesando este ensayo.