Dos meses, se pasan volando


Pan y Mermelada

   El me pregunta si estoy lista para emprender el viaje.

   Supongo que los cambios me asustan.

   Tere, estás lista para volver a empezar? 

Y hace unos meses veía mi viaje a Europa como un camino de ida y quizás de vuelta. Y entre pensamientos, dudas, charlas por Skype y WhatsApp empiezo a darme cuenta que lo que parecía ser en un principio el sueño a Londres a rehacer mi vida… hoy se transforma en un rehacer de vidas de a dos. Porque uno no sabe cuando va a llegar el amor y cuando llega, agarrate!

Nunca pensé que podría imaginar la vida con alguien y menos que alguien podría imaginar su vida conmigo. Y cuando el me escribe, y me dice que no ve la hora de que llegue y le de ese toque a su vida que le hace falta… pienso que es exactamente lo que necesito.

Hay alguien me espera del otro lado del oceáno y cada vez esta realidad se va haciendo mas real.

Lo que parecía lontano, hoy se vuelve vicino. 

Y no puedo creer que ya esté ordenando mis cosas, tirando lo que no me sirve, haciendo copias de pasaportes, despidiendo de a poco a amigos. Dándome cuenta que el momento para dejar a Buenos Aires es ahora.  Y que dos meses se pasan volando.

Dos meses! Quién lo hubiera dicho?

 

 

Bon Voyage


¿Quién dice que es fácil?

Ah la música. Si pongo un tema bajón para esta entrada, va a salir mi parte melancólica y voy a hablar de mi viaje como algo triste en donde diré que me va a costar desprenderme de Buenos Aires y seguro me pondré algo  extremista y buaaa me saldrá alguna lágrimona.

Que difícil se hace sintonizar con el radar de uno en esta sociedad a veces.

La tele que nos invade y no nos deja concentrarnos en los pocos minutos que uno tiene para uno. Y el noticiero ni te cuento, uno improvistamente tiene que ir al médico y ahí está, provocándonos con su mala onda. Está también telefonito -taca que taca te- con el watsapp, los sms, feisbuck, que tul? También puede ser un antojo, los caprichos, la falta de concentración. La mente todavía que sigue jugándole al ping pong contra la puteada innecesaria que se mando el jefe el otro día en el trabajo.

Café, recuerdo. Los cafés me sincronizan. Me ponen en órbita.

Eso era entonces.

Debo ir por un café.

What defines you?


 

Today I woke up and I realized I had a dream in the last hour. An owl tryed to attact me and so I used my quilt to protect me. Yeap, not kidding. That’s how my morning started.

Problems come to me.

I like writing, I don’t know why. I think I can put all my crazynest in some beautiful lines and feel more free about who I am.

What defines you? I heard today.

And I’m trying to find the answer.

I went all my life to therapists (psycological) and I never could find a definition of how I was, or  how I am.

Sometimes is really hard to find yourself in big cities, as Buenos Aires, the one I live.

We came here in this life to find something we don’t know. And that’s confuse me a little.

Cause I’m all the time doubting if I am in the right way or not.

Art.

When I write everything in my mind gets in order. Also when I sing. I really can say I am in the right way.

He says I’m a person who has a big heart. And maybe that could be my definition.

So, is really important what the others think about ourselves? Or is more important how we think about us.

I’m all the time thinking about how lucky I am to find you. Because maybe, you also define me a little bit of me.

 

 

Travelling Tere


Love

45 minutos me quedan para entrar a trabajar y uso el café de la esquina como oficina para cronicar mis inquietudes respecto al mundo.

Suiza, wow.

Madrid en tres meses. Quién lo hubiera pensado. Yo, que me cago de miedo con solo pensar en que voy a subirme a un avión, agarraré maletas e iré a experimentar próximamente la gran renombrada Europa.

Trabajar en un Hotel (iba a decir en Europa) tiene sus cosas buenas.

No se porque la clase media y mas que nada la alta, remiten a Europa como la gran perfección. Bueno, está bien. En Buenos Aires, o en Argentina, vivimos pateando en el medio del la devalución, de los índices de pobreza, de la lucha del oficialismo contra la oposicón, Evita, Perón  y los che pibes. Está bien. Europa, si nos comparamos un cachito, sí, para nosotros aspira a la perfección.

Pero nose. Tere, es un poco crítica y cuando no tiene ganas de mostrar la belleza al mundo prefiere ponerse en el papel de -lo se todo- porque sí, soy perceptiva y a veces odio que la gente viva en una nube de burbujas creyendo que esta -tudu bem- y no. O sea, también me gusta mostrar la otra cara de la milanesa, bueno, o el lado oscuro de la luna. Seguro que estarás pensando en Pink Floyd no?

La cosa es así. Los europeos no son tan perfectos y millonarios como creemos.

Si bien no hay que generalizar, porque nuestra educación nos ha enseñado a hacerlo. Hoy con la globalización y el auge de las grandes ciudades hay un poco de todo, distribuido en distintas partes.

-no son todos millonarios-

¿Y el deseo de nuestras madres a dónde irá entonces? Cásate con un Europeo y así no trabajarás más. En sus cabeza, imagino.

La realidad es que él no es perfecto, ni tampoco millonario. ¿Será que entonces el amor es mas fuerte como dice la canción? Quizás.

Vivimos en una sociedad donde el dinero se pone por encima de todo.

Trabajar, tener un título, tener una casa, tener un puesto importante en una empresa, casarse tener hijos y -Voilá-. Nuestra programada felicidad frente a nosotros!

A mí siempre me costó seguir ese modelo. Quizás porque en algún momento me replantíe esa estructura y descubrí  que, siguiendo con el programa, esa realidad se me hacía insostenible. Y que realmente la felicidad, sólo se trataba de una promesa.

¿Y entonces? Entonces decidí cambiar la forma de ver las cosas y así fue que empecé a reírme de lo absurdo funciona el mundo.

Por eso me atrevo a buscar lo imposible, lo que hoy no esta valuado, porque quizás allí es donde resida la felicidad.

Y a mis queridas habitantes de latinoamérica lamento desalentar el sueño Europeo. Pero, que los europeos enamoran, que no quepa la menor duda…

Ay Capricornio!


Me pregunto de dónde sacaba antes la fuerza para seguir adelante. No entiendo como pude pelear por tantas cosas en este último tiempo y ahora que las cosas no parecen tan complicadas todo lo veo como un caos.

Estamos en tiempos de Capricornio me digo a mi misma. Y también les digo a ustedes, mis queridos lectores.

Capricornio representa la responsabilidad, la inteligencia, la perseverancia. Nos dice que el éxito deviene de la inteligencia y del esfuerzo para llevar a cabo el deseo que queremos construir. También dicen que los Capricornianos se caracterizan por tener un gran corazón.

Y yo me amalgamo al Capricornio, con su Saturno, su regente. Oh mi ascendente.

Siento la fuerza tan penetrante de este signo, que me ha marcado y todavía me condiciona, mas en estos días donde se pone protagonista en este Sol de Enero.

Saturno y el deber.

¿Hasta que punto uno está condicionado por los sucesos que nos mueven en la vida y hasta que punto uno  los puede cambiar?

Julia Cameron nos dice que al fin y al cabo uno es su propio creador.

Y si es así entonces…

¿Que estoy dispuesta a crear?

¿A dónde voy? ¿Dónde estás?


12 pm en Buenos Aires. Empieza el tercer día de enero.

A veces me pregunto en dónde poner atención cuando necesito una guía.

Hay tantos factores y razones que me pueden ayudar a decidir en que dirección llevar mi vida.

La vida es, me recuerda Richard Bach en Alas Para Vivir.

Me pregunto si lo inesperado aparece como factor en los dibujos de la astrología. Si el psicoanálisis puede contemplar lo arbitrario. Si los consejos a veces sirven cuando los dejamos de lado.

¿Será Tere la que escribe esta historia? ¿O una versión de mi que quiere vivir en ficción?

¿Cuándo se está listo para el verdadero amor?

¿Cuándo el corazón supera a la astrología, supera a la razón?

Tengo miedo de renunciar a mis sueños para abocarme al amor.

¿Y si el amor es realmente lo que siempre quise?

¿Desde cuándo empecé a ser yo?

No se puede volver para atrás.

¿A dónde voy?

¿Donde estás?