Volver a casa


Nunca pensé que iba a volver a casa.

Todavía trato de entender que es lo que pasó.

Irme de casa era como un sueño. Hace mucho tiempo venía diciendo que me quería ir y bueno, dicen que las cosas suceden cuando uno menos las espera, y así tuve la posibilidad de hacerlo.

Ahora que lo pienso, irme, fue como un largo viaje.

Una frase de una película que me gusta mucho lo dice de esta forma:

“It’s a funny thing coming home. Nothing changes. Everything looks the same, feels the same, even smells the same. You realize what’s changed, is you.”

Yo cambié.

Mi vida dio un giro de 180 grados.

Me pregunto si realmente fue real todo lo que viví. Porque jamás, había experimentado recolectar tantas experiencias en tan poco tiempo y menos haber tenido la posibilidad de conocer gente nueva, para luego, volver a casa, con un sinfín de recuerdos y emociones que hoy llevo guardadas quien sabe donde.

Pienso ahora, que quizás volver a casa también tenía que suceder.

Porque ya no soy la misma desde que me fui, y ahora tengo que asumir quién soy realmente.

Y eso me va a llevar un tiempo en aceptarlo…

Ficción


Esto es un blog. 

Si estás leyendo éstas líneas es por que algo te llamó la atención y créeme, las casualidades no existen.

Has tenido un día largo y agotador y probablemente las cosas no te han salido como esperabas. Sin embargo, sientes que tienes algo para contarle a tu chica, a tu mascota, o la pantalla de la computadora y es por eso que tu teléfono suena y ríes con tu amigo de lo que te ha sucedido hoy.

Llegaste. Te has sacado los zapatos, colgado la corbata en el borde de la silla y te das cuenta que de verdad da placer andar en medias por la casa. Sonríes, tu taza de té está lista. Sientes el vapor, te relajas, te acomodas en silla frente a la computadora para ver que hay de nuevo, y -guay- una amiga te ha invitado a leer un nuevo blog titulado “Las callecitas de Buenos Aires” Tu recuerdas esa ciudad, has estado ahí unos años atrás como asistente de tu jefe por un congreso y sí que la habías pasado de bien. Así que, contento,  empiezas a leer…

A mí nunca  me pasaron cosas normales.

Para empezar: Yo soy Tere y vivo en Martínez, si buscas en Google Maps, la vas a encontrar al norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Martínez es un barrio muy tranquilo que contrasta con mi amor profundo por las calles de la gran ciudad.

Supongo que en la vida todos prescindimos de los opuestos para equilibrarnos. Si no hay sombra, no habría contraste, y si no hay contraste, la figura carecería de forma. Y la ciudad, tiene algo indescriptible que resulta completarme.

Buenos Aires el escenario de mis aventuras, de mis búsquedas, de encuentros y desencuentros, de romances, de ternura.

Mi vida es algo ecléctica y quiero compartirte un poco de mí a lo largo de este blog.

Porque creo que una nueva mirada, un relato que haga reír, una imagen que  haga sorprender, una canción que haga pensar, puede conectar con cosas mas profundas que las que se  encuentran a diario. Y puede dar, por sobre todo, un motivo mas para seguir disfrutando del encanto de vivir en este mundo.

Bajar a tierra


Blog, sí, un ratito, para bajar las tensiones. Sí!!!

Una palabra mas, un bocadito, es rico escribir, yamm yamm.

Cuestiones:

La espalda no la puedo mantener derecha, ah y mi respiración es corta. Voy a aprovechar para dar la explicación de que me operaron del tabique y nunca pude hacer la reeducación de mi respiración. Como consecuencia, soy algo como una acelerada persona que no sabe manejar el caudal de su aire a través de su nariz. Me acuerdo que mi abuela siempre decía que cuando se congestionaba no podía respirar por la boca. Así que eme aquí: una respiradora bucal. Me olvidé de anotar la palabra experta.

Podría autollamarme también -impaciente perfeccionista- que vuelve a escribir en su abandonado blog, con el fin de… de poner el pensamiento en letras y que además ya no trata de pensar en que alguien vaya a leer estas líneas.

Es loco ver mi mente plasmada en papel. Tengo un pensamiento que dice que siempre el arte refleja lo que somos. Y supongo que en alguna de estas letras debo encontrarme. Supongo, y creo que voy a reafirmar que a veces el abandono hacia el arte, se debe a que uno, bueno, yo, tengo miedo de verme al espejo. Vergüencita. Creo que las letras me sacan la timidez.

Eso sí, que nadie me pida que cante. Cachetes colorados, sonrisa picarona y sí, porque voy a tener que hacerme rogar, y quizás llegue a tararear algo. Sí, me da -cosita- cantar en público.

Respiro, y vuelvo a la posición erguida y que el aire fluya. Tenés lindos pechos diría alguna pariente, aprovechalos y no te encorves.

No se, ahora quizás porque haya escrito la palabra -lindos pechos- podría venir un sinfín de hombres apuestos a leer mis entradas. Hola… ¿Cómo están?

Él casi siempre me aconseja que no me haga tanta cabeza, supongo que terminando de escribir la entrada me doy cuenta que puede que esté en algo cierto.

Aunque, me encanta pensar, y eso forma parte de mí, por eso es que me gusta escribir.

Y para rimar me voy a dormir!

Mi viejos y esa constante sensibilidad que tengo


La familia.

Hay cosas que me tocan mas de lo que quisiera, emociones que me cuesta mucho controlar, es como si en ese momento sintiera que mi corazón estuviese a punto de explotar.

Es así, cuando me mueve algo lloro. Sí, soy una sensible llorona.

Siempre tuve un desentendimiento con mis viejos, y a raíz de un artículo que me pasó una vez un amigo lo entendí mejor. Las conversaciones con ellos siempre fueron como dos personas que no se entienden porque hablan dos idiomas distintos, y hasta que uno no cede, es un infinito que, obviamente, nunca se termina. Siempre fui una persona carente de tacto y de afecto en el buen sentido. Ellos nunca supieron entenderlo…

Siempre sentí que todo lo que hacía estaba mal. “¿Arte? ¿Y de qué vas a vivir? Que escribir era solo para un hobbie, que tenía que hacer una carrera y graduarme y quizás no se, ser una persona infeliz, pero, con un título. Que tenerle miedo a las tormentas era algo sólo de niños y que llorar también. Todo se me criticaba, y lo único que hacía era ser como ellos, copiar ese modelo y seguirlo, aunque no estaba tan de acuerdo..

Pero por algún motivo ese deseo de hacer lo que me gustaba, nunca se apagó, y todas las cosas que nunca creí que iban a empezar a tomar forma, ahora se están haciendo reales.

ESTOY HACIENDO MI VIDA.

Disfrutar cada momento y centrarme en lo que estoy haciendo es un hallazgo para mí. Hoy decidir levantarme temprano para sentarme a escribir es como un sueño.

Y ahí es donde siento que me estoy desprendiendo de ese modelo de hija y que estoy creciendo, y que cada vez mas valoro las cosas que mis viejos me dieron, porque estoy ocupándome de mí. Es como si volviera a despertar, es como si cada momento que viví empezara a hacerse mas vivo. Y cada vez que pasa esto, me doy cuenta que lo que pasa es la vida. 

En menos de un año me estoy yendo a vivir sola, y voy a abandonar todas esas historias que viví en casa para empezar a vivir mas a fondo las mías. Y me cuesta muchísimo demostrarles que los quiero, a pesar de todos los conflictos y desentendimientos que haya tenido con ellos, porque Tere crece y eso, es inevitable…

Será cuestión de tiempo…