Y por fin me sentí inmersa bajo eso que antes me resultaba desconocido. Encontré en mí la capacidad de fluir frente a cada obstáculo que se me presentaba.

Hoy fue uno de esos días donde me dí cuenta que estoy entregada a vivir.

A viajar eternamente hacia las rutas de lo inexpresable.

Hoy, empiezo a vivir.