Volcán de Chocolate


No me acuerdo que habré escrito en la última entrada y no se si realmente me interesaría saberlo.

Porque otro día está terminando y el ahora es lo único que importa. Son mis dedos, que están tecleando cada letra. Pensamientos, que voy a volcar en estas líneas. Son palabras que usaré para escribirlos.

Febrero, que llega, febrero que se va.

Hace una Luna que me mude a esta nueva casa y cada vez siento con mas constancia que finalmente estoy haciendo mi vida. Y me doy cuenta, que cada momento vivido, resulta ser único y especial.

Dejar atrás a mi familia, ocuparme de mí, de mis emociones, de mi pasado.  Aceptar. Lo que soy, lo que fui, lo que no fui.

Cambiar.

Crecer.

Ser yo.

Ser mí.

Conocerme. Aceptarme. Mirarme. Mimarme. Reirme. Placentarme.

Nunca dije que los cambios me asustaran y ahora lo digo, me asustan. Me movilizan. Y mucho.

Personas se van, para que otras nuevas aparezcan.

¿Como encontrarse cuando todo resulta extraño?

¿Cómo decirle a mi mente que ya no necesita mas pensar?

¿Cómo saber si esto ya lo soñé?

Todo resulta confuso ahora.

Respirar, siempre hace bien.

Y posteo una foto en honor al Volcán de Chocolate. Gran aliado en mis días de antojo, o en otras palabras: mi musa.


Llevo días pensando en mi almohada. En los sueños que deposito en ella, en las preguntas que le hago y en sus respuestas.

Llevo días pensando en el silencio. Y en el agrado que tengo de recibirlo en mi casa.

Llevo días adaptándome y aceptando que ya di un paso. Que las voces que me distraían, ya no están mas.

Y el tren viene, yo lo se, me va a esperar.

Cuando termine de escribir estás líneas iré hacia algún lugar.

Hoja en blanco.


No se como decir lo que quiero decir. PAUSA. Empezar una oración negando, es anti positivo.
Va de nuevo.

Sí. Voy a decir lo que quiero decir. PLAY. Terminar una oración afirmando, es positvo.

Después de varios intentos logré mudarme de casa. No fue fácil. Pero lo logré. Ahora vivo en otra casa, acompañada de otras personas, de otras ideas, de otras formas de vivir.

Tampoco es fácil. Pero la vida es un poco mas liviana ahora. Ahora la vida es lo que me está pasando. Sucede. Desde que me despierto hasta que me levanto.

La vida también es que al día siguiente de que me mudo me hechen del trabajo y que tenga que aceptar que son cosas que suceden y que no tengo otra alternativa que sonreír, levantarme y salir adelante.

La vida también es cambiar de psicóloga y enfrentarme con el hecho de escuchar lo que no quiero escuchar. Porque aceptar partes de mi pasado que todavía duelen, cuesta.

Volver a veces a la casa donde me crié no me gusta. Porque me encuentro con espejos que ya no reflejan lo que soy.

¿Y qué soy?

Una hoja en blanco. Que está empezando una nueva historia.