Salir, buscar, perderse y encontrar.


 

Dice que no quiere volver a casa. 

Sabe que cuando llegue va a repetirse la misma historia de todos los días. Su vieja la va a recibir con una entrada de racimo de problemas para agasajarla. Va a respirar bien hondo, dirigirse inevitablemente a su habitación y se va a encontrar con su hermana que va a estar durmiendo. El living estará siendo ocupado por su hermano mirando la tele, y la cocina siendo ordenada por su vieja. Un clásico.

Necesita libertad. Conectarse con ella, con la música que la hace volar, ver el cielo, dibujar, leer, pintar.

Un “no me siento como en casa” se va a ser constante su pensar. 

Quedarse o escapar.

Piensa. Duda. No sabe que hacer.

Hace poco le empezó a tomar el gusto a la libertad, en un momento pensó que estaba mal.

De cero, de nuevo, no es fácil, arrancar. 

Sus dudas, sus penas, al tacho irán a parar.

Salir, buscar, perderse y encontrar.

Veo caras que recuerdan nuestro andar


Nunca pensé que mis latidos podrían llegar a pertenecerte,

Que estas calles, Buenos Aires, podrían decir tanto de los dos.

Nunca pensé, que hoy iba a estar pensando, en esta historia, el corazón.

Veo caras, veo gente que recuerdan, nuestro andar.

Villa crespo, Devoto. Floresta, San Nicolás.

¿Hace tanto fue que hiciste, a mis ojos despertar?

¿Dónde estás que no te encuentro?

¿Todo cambia como dicen? ¿Es verdad?

Ya crucé hacia el otro lado, ya no mas mirar hacia atrás.

Ser estatua yo no quiero, condernarme, ya no mas.

Las letras y las fotos según Tere


Kodak Brownie EKfilmXX #8p

Me encantaría tener la certeza de que esta entrada va a tener un sentido para el que la lea. Pero hay dos cosas que voy a comentar antes de que la empiece:

Me gusta mucho escribir. Y en estos días, expresarme, pasó a ser parte de una necesidad mas que básica. Así que si me ven hablando mucho, discúlpenme, no pude usar uso y abuso de mi cuaderno y birome.

Dicen que la tarea del fotógrafo es muy simple. Es sacarse fotos de encima.

Para el que escribe (o la, como yo) sería lo mismo, pero con palabras.

El que toma fotos se nutre constantemente de palabras y el escritor por el contrario, de imágenes para poder crear mejor su obra.

Por si colgaste, hace unos meses empecé esta idea de proyecto junto a mi pequeña Nikonanalógicafamiliar con la idea de retratar mi vida día a día.

Terminé el rollo finalmente.

Como primer experiencia podría decir que fue algo muy lindo, fue una forma de conectarme con el presente y con los procesos mas que nada. Hoy vivimos tan acelerados por llegar, que nos olvidamos de que hay un camino en el medio. La vida es el camino dirían por ahí.

Sensaciones, efimeridades (momentos efímeros) cosas que me fueron llamando la atención. Tomar esa cámara y disparar el flash para mí fue como una forma de estar en un viaje constante. De ser turista de mi propia vida. De volver a conectarme conmigo, de redescubrirme en los negativos, como escribí por ahí.

Mi cuaderno que acompañó esos retratos también dió su fin.

Mañana me tocará llevar a rebelar esas fotos y cuando las vaya a buscar será una puerta que voy a cerrar, para que se abran otras.

No se con certeza a dondé me llevarán estás palabras que saqué de mi mente a través de la cámara. Ni porqué estoy escribiendo en esta madrugada cuando debería estar durmiendo.

Pero todo tiene un sentido también dicen, y que hay que confiar a pesar de la incertidumbre.

Por eso creo que todo, en algún punto, se resolverá.

Fluir-Obstruirse


Fluir.

Diría que fluir sería como estar moviéndome dentro de una constante de energía abundante que no tiene fin. Imaginemos una cascada como esa constante de energía, por ejemplo.

Obstruirse, o chocar.

Sería como la fuerza contraria a lo que fluye, como que resta. Una energía que impide que la energía fluya. Como cuando ponemos dos pilas al revés y no hay forma de que hagan contacto, se repelen.

Hace unos días me di cuenta que no con todas las personas puedo fluir (fluir, ser yo misma) hay personas con las que choco, es decir, con las que tengo que dejar de ser yo misma para poder fluir. Medio contradictorio, pero es así. Será por ideas, formas de ser, o estilo de vida. Es como si toda mi buena energía, se achicara por un momento  y no me permitiera avanzar.

Está bien, me entusiasmo con la palabra energía, pero es así. La energía tiene que estar en constante movimiento para poder estar conectada con el mundo y conmigo misma. Sino… ¿qué diría Wayne Dyer en su gran video que recomiendo sobre el porqué de nuestra infelicidad?. Si tienen un re tiempo se los recomiendo, lo dice muy claro y te deja pensando muchísimo.

¿Y a qué trato de llegar?

A que siempre va a pasar eso, siempre voy a encontrar en el camino personas, que me impidan conectarme con lo que soy, pero es bueno saberlo de antemano y buscar la forma de que ese obstáculo no me modifique en mi vida cotidiana.

Ver el obstáculo con otra perspectiva, correrme de lugar para que no me afecte, ver qué es lo que no me deja seguir, y listo, cero drama. Volver a mí y avanzar.

Las cosas al final si tienen un sentido, como esta entrada, que empezó planteando algo y con el transcurso de las palabras y signos de puntuación (que permitieron que fluyan las oraciones) dejaron esta simple conclusión.

Fluir, que fluya, encauzar, dejar ser. 

Necesito de un Rio Babel.

Espacio mental


Todos los días pasa lo mismo.

Llego a casa y me bloqueo.

Mi espacio mental se contamina de estructuras propias de mi casa que no me dejan ser.

Pienso que debería haberme quedado en el café cerca del laburo a hacer un poco de estiramiento mental y así poder seguir con mis escritos.

Lo re afirmo. Debería haberme quedado.

Al menos salir a pedalear después de llegar a casa, en esta noche despejada después de la lluvia no estuvo tan mal.

Ya cuando esté viviendo sola las cosas no van a ser igual. Y eso es bueno, voy a conocerme aún mas.

Mientras tanto en casa, disfruto, de esas cosas que se que no van a cambiar.

Disfrutar(me) hoy


Hoy me di cuenta que es importante disfrutar y cuidar lo que uno tiene en el presente, porque las cosas cambian, y no se puede volver hacia atrás para volver a disfrutar lo que pasó. Hay que vivir el presente.

Y empiezo así…

Me robaron la bici.

La verdad es que me la venía venir. Nunca confié mucho en dejarla atada en la avenida frente al laburo, y a pesar de que muchos me lo habían advertido, quise yo misma correr el riesgo. Nunca sentí una gran conexión con esa bicicleta, la vi siempre como una compañera. Me despreocupé cuando me la compré. Pagué mucho por una bici que después me di cuenta que podría haber pagado por mucho menos, tardaron mucho en hacérmela y además me vino con algunas fallas que mas tarde tuve que arreglar. Todos me decían que era re linda y no se, para mí era una bicicleta y ya.

Tampoco pude sacarme de encima todos esos pensamientos negativos que tenía hacia ella y creo que por eso la perdí.

Y no es la primera vez que me pasa. 

Y termino así…

Hoy también me vuelvo a dar cuenta que no soy la mejor persona para cuidar las cosas. Tengo infinidad de historias sobre ropa, objetos, relaciones de las cuales nunca supe como conservar, que se fueron desgastando, rompiendo, y finalmente, dejaron de formar parte de mi vida.

Ahora siento un poco de pena por ella, la extraño un poco.

Si es verdad que entonces las cosas cambian, sean para mejor o para peor, es importante aprender a darle valor a todo lo que se me presenta y cuidarlo, como a una amistad, a la familia, un vestido y creo que principalmente aprender a cuidar de mi misma.

Disfrutar de mí en el ahora, con lo que se me presenta y cuidar de ello también, porque si lo logro, en el mañana (que va a ser mucho mejor, como diría Spinetta) voy a poder disfrutar todo muchísimo mas.

Me sincero


Imagen
Si escribo esta entrada pensando en las personas que la van a leer, escribiría entonces cosas que gusten. Mostraría mi perfil dulce y adorable, y satisfacería la lectura de mis fieles lectores. Renunciaría a mi necesidad de mostrarme realmente como soy.

¿De qué sentido tiene escribir si solo es para gustar?

No pretendo gustar, esa es la verdad.

Quizás trataría de hacer mas entendible el mensaje de lo que quiero transmitir, pero para eso creo que primero, es necesario entenderme a mí misma.

Y para eso estoy acá. Para comprenderme, y mas que nada sincerarme.